olá queridos, enviaram-me, achei lindo e partilho convosco
Beijos
Teresa
Medicina de la Tierra... ORACIÓN CURATIVA - Octava Luna.
Madre, enséñame a curar
Los sentimientos que están en mi interior
Enséñame a respetar toda la vida
Con humildad floreciente...
Muéstrame el camino que se aleja del abuso,
Donde todo canta a la vida,
Donde el dolor del corazón es sólo un recuerdo
De la antigua lucha humana...
Deja que sane mi espirítu
Hasta que no tema a la muerte,
Donde el renacer es bienvenido,
Trayendome lágrimas felices...
Esto es lo que deseo,
Quiero conocer realmente
Las sendas y los pasajes de la curación
A través de la oscura noche del Alma...
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...Y ...
AMIGO DE CONFIANZA
Séptima Luna
Tocaste mi corazón
Y cantó
Una canción ya olvidada...
Me hablaste de sueños!
Y dejé que conocieras
Una parte de mí que era dolorosamente tímida.
Abriste una ventana a mi Alma,
Permitiéndome ser yo
Y el viento vino a limpiar
mi miedo a la intimidad
Con la fragancia del cedro...
Tu bastón deja huellas en
Los senderos que sigo en mis sueños,
Y ahora
Estoy llegando más allá de la memoria
En las distancia del futuro
Me pregunto cuándo
Cambiaran las hojas
Y cuándo volverás...
- Me parece que esto nos toca a los dos... ¡supongo! Un Infinito abrazo...
De tu Madre Tierra...
AMOROSAMENTE
*** Escribo al sonido de dos CDS muy buenos sobre los cantos y danzas de los indios americanos - ambos titulados: Indian´s Sacred Spirit. Oírlos es como un dulce masaje en el Alma y un encontro con una parte de Sagrada de nosotros mismo. Si te animas compratelos. Hay el I (1994) y el II (+2000). ambos son de Virgin.Records SA. Parte de los beneficios de la venta están destinados a la Native American Rights Fundation y a Survival International- organizacion no governamental de apoyo a los pueblos indigenas.
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O SORRISO DE PANDORA
“Jamais reconheci e nem reconhecerei a autoridade de nenhuma pretensa divindade, de alguma autoridade robotizada, demoníaca ou evolutiva que me afronte com alguma acusação de pecadora, herege, traidora ou o que seja.
Não há um só, dentre todos os viventes, a quem eu considere mais do que a mim mesma. Contudo nada existe em mim que me permita sentir-me melhor do que qualquer outro vivente. Respeito todos, mas a ninguém me submeto.
Rendo-me à beleza de um simples torrão de terra, à de uma gotícula de água, à de uma flor, à de um sorriso de qualquer face, mas não me rendo a qualquer autoridade instituída pela estupidez evolutiva da hora. Enfim, nada imponho sobre os ombros alheios, mas nada permito que me seja imposto de bom grado
Libertei-me do peso desses conceitos equivocados e assumi-me como agente do processo de me dignificar a mim mesma, como também a vida que me é dispensada. Procuro homenageá-la com as minhas posturas e atitudes e nada mais almejo. É tudo o que posso dizer aqueles a quem considero meus filhos e filhas da Terra. “
In O SORRISO DE PANDORA, Jan Val Ellam
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